CANTABRIA
El ministro asegura en la UIMP que «no hay decisiones inamovibles», pero insiste en que la comunidad no puede tener dos líneas
16.06.10 - 00:15 - PILAR CHATO | SANTANDER.
José Blanco se comprometió ayer en Santander, pública y personalmente, a que Cantabria tenga una conexión de alta velocidad, pero no fijó ni los plazos ni el trazado definitivo. La garantía del ministro de Fomento sí empeora las previsiones de los tiempos de viaje con Madrid, que se barajaban en torno a las 2 horas y 45 minutos, pues su compromiso es ahora de entre tres y tres horas y media.
En sus palabras hubo guiños al Gobierno regional, «no hay decisiones inamovibles»; «estudiaremos las propuestas de Cantabria», pero también advertencias: Por un lado, que la línea por Palencia no se ajusta a las exigencias del plan de financiación público-privado del Ejecutivo, y fuera de él las inversiones públicas serán reducidas; y por otro, que la liberalización del sector en 2012 acabará con toda línea que no sea rentable.
Blanco visitaba Cantabria por primera vez tras conocerse la suspensión de las obras del tren de alta velocidad con Madrid por la Meseta. Y lo hacía para hablar en el seno del curso 'Tres décadas de economía española' de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), organizado por la Asociación de Periodistas de Información Económica.
Las alusiones a Cantabria se produjeron en el seno del coloquio posterior a su conferencia. Una hora de preguntas acaparadas en su mayoría por la prensa acreditada que desbordó, literalmente, el salón de baile del Palacio de La Magdalena. Y en sus palabras, una de cal y otra de arena que han motivado diversas interpretaciones: lo que para unos fue más tierra sobre la tumba del AVE por Palencia, para otros, como la líder socialistas, Dolores Gorostiaga, fueron planteamientos abiertos a cualquier posible solución. Cuando a Blanco se le preguntó en los pasillos si hay una decisión tomada, declinó seguir contestando preguntas.
Sin embargo, en el coloquio el ministro Blanco no eludió ninguna cuestión. Afirmó que «no tengo tomada ninguna decisión, me gusta escuchar las reflexiones, no hay posiciones inamovibles, pero hay que hablar con claridad» y en esa claridad apuntó que los tramos del AVE Palencia-Reinosa no pueden acogerse al plan de financiación público-privada y «no son competitivos económicamente».
El ministro advirtió que fuera de este sistema de financiación las inversiones serán difíciles porque los recursos económico previstos para los próximos 8 a 10 años «no permiten avanzar en la construcción de nuevas líneas».
El compromiso
«Podemos hablar de todo, planificarlo todo. Sólo quiero que Cantabria tenga mi compromiso de que va a llegar a Madrid en los mismos tiempos que el resto de España. Ya veremos cuál es la solución definitiva», apostilló el ministro, que insistió un poco más en su compromiso: «no permitiré que una comunidad quede descolgada de los beneficios de la alta velocidad. Estudiaremos las alternativas del presidente y del Gobierno de Cantabria». Blanco afirmó que todas las comunidades estarán a 3 horas o 3 horas y media de Madrid.
El ministró también lanzó algunas advertencias. Volvió a decir que no hay ninguna región en el mundo que con la población que tiene Cantabria pueda tener dos conexiones de alta velocidad; y a quienes le acusan de priorizar a Galicia por ser su tierra, recordó que ahí ya se han invertido 8.000 millones y sólo resta un segmento de 80 kilómetros, por lo que hay que dar una rentabilidad al dinero gastado. Eso, y que Galicia tiene tres millones de habitantes.
Blanco explicó a los asistentes que Fomento pidió a Cantabria que escogiera un trazado pero que la respuesta «no es los dos», Olvidó recordar que el Gobierno regional sí trasladó a Fomento una prioridad: el trazado por la Meseta. De hecho, Revilla ha reiterado en numerosas ocasiones que la conexión por Bilbao fue algo que ofreció el propio Blanco sin que Cantabria lo pidiera.
Otro de los guiños tuvo que ver con el transporte de mercancías por tren. Reconoció que ésa es una asignatura pendiente en España. Revilla liga siempre el AVE por la Meseta con el futuro del puerto de Santander. Blanco indicó que para las mercancías «también hay alternativas complementarias y estoy dispuesto a escucharlas».
Cambiar la dinámica
La conclusión general de su intervención es que España no puede seguir la dinámica de construir infraestructuras sin parar; que en los últimos años ha crecido por encima de sus posibilidades y que ahora deberán primar variables como la conectividad, el confort, la seguridad o los tiempos de viaje, en vez de los millones invertidos o los kilómetros construidos.
Para mitigar el efecto de los recortes se está impulsando la financiación público-privada, planteamiento acogido con cautela por el sector empresarial a la espera de ver cómo se concreta el retorno de sus inversiones