TRIBUNA LIBRE
14.06.10 - 00:11 - ROSA INÉS GARCÍA | MIEMBRO DEL COMITÉ REGIONAL DEL PSC-PSOE, ELEGIDA POR EL CONGRESO
Gobernar es priorizar las medidas que garantizan el futuro, aunque supongan sacrificios o retrasen ilusiones".
Como socialista, alguno lo tenemos claro. En momentos de crisis económica, cuando toda Europa decide drásticos ajustes para sostener el euro frente a la especulación de los mercados financieros, cuando Alemania -motor económico de la UE- elimina hasta la paga extraordinaria de navidad de los funcionarios públicos, cuando Europa intenta salvar las bases del estado de bienestar, discutir sobre la cantinela del PP de: "váyase Sr. Zapatero", nos lleva poco tiempo. Estamos en lo que importa .
El PP, la derecha española y su delegación en Cantabria, se han situado en una posición que bien podría responder a lo que dijo Paul Valery: " la política suele ser el arte de evitar que la gente se ocupe de lo que realmente le importa, mientras otros deciden lo que de verdad les afecta". Los socialistas estamos en lo que afecta y afectará en el futuro a la gente: priorizando las inversiones públicas, proponiendo la reforma laboral y acometiendo la reforma financiera.
La derecha política pretende un atajo peligrosísimo para intentar llegar el gobierno. Les da lo mismo utilizar la crisis en España o el AVE en Cantabria. Están dispuestos a pulverizar nuestros logros como país o como región, cualesquiera que sean, imbuidos del entusiasmo por el desastre. Estarían encaminados hacia el triunfalismo de la catástrofe, incapaces de conceder la más mínima tregua a los Gobiernos central y regional. Ya lo han hecho otras veces. Pero vista la respuesta de los españoles y de los cántabros en momentos de crisis anteriores, ese atajo es peligrosísimo.
El Sr. Rajoy, ese líder que anuncia que domará el déficit público, el paro y los impuestos, pero que ahora mismo no tiene autoridad para contener los arrebatos de un trajeado barón valenciano y no supo frenar en su día a unos tipos podridos de dinero, poder e influencia repartiéndose comisiones, manipulando ordenanzas municipales y recalificando terrenos, ha perdido la oportunidad de mostrarse como un hombre de Estado ante las medidas de ajuste del Gobierno Socialista En la misma senda su delegado en Cantabria , el Sr.Diego , ha perdido la posibilidad de mostrar su alternativa de gobierno en la reciente polémica sobre el AVE en nuestra región. Estamos, por tanto, sin alternativa en el país y sin alternativa en Cantabria.
La posición del Ministro de Fomento sobre la priorización de las inversiones en infraestructuras es la de un gobernante serio. La que el país requiere. La situación no está para chalaneos , órdagos ni vanidades particulares que supongan el derroche de miles de millones de euros. Los ciudadanos entenderían mejor que se retrase el AVE a nuestra región, a que se deje de pagar el subsidio de paro a los más de 42.000 desempleados que hay en Cantabria. Los esfuerzos hay que centrarlos en la creación de Empleo, como muy bien ha apuntado la líder de la UGT , Mª Jesús Cedrún.
El debate sobre por dónde ha de llegar la alta velocidad a Cantabria no aporta nada. El compromiso del Gobierno socialista de España es que el tren de alta velocidad llegue a Santander. Y así será. Algunos, sin embargo, con primeras piedras o segundas piedras, parece que se conforman con que el AVE llegue a Reinosa. Bueno...ellos tendrán que explicarlo. Nadie razonable, con responsabilidad de gobierno en un país, una región , una empresa o una familia se gastaría 1.000 euros en lo que puede hacer por 500 en momentos como los actuales. Por muchas cartas firmadas del Sr. Rajoy al Sr. Diego.
Muchas de las inversiones en infraestructuras realizadas en los años en que atábamos los perros con longanizas, en los años de bonanza, hoy apenas tienen rentabilidad social. En algunos casos, su mantenimiento y la explotación del correspondiente servicio las hacen incluso negativas. El Ministro de Fomento ha sido , en este sentido y ante esta situación de crisis, razonable. Ha introducido entre los análisis a realizar el cálculo del coste/beneficio o , si se prefiere , de la rentabilidad social de un proyecto de inversión, para seleccionar y priorizar las inversiones en infraestructuras.
¿Cuántos aeropuertos construidos en los últimos años hubieran superado la prueba previa de una rentabilidad social mínima para que su construcción mereciera la luz verde?.Aeropuertos donde se cuentan los aviones que aterrizan con los dedos , y ello a veces, por las subvenciones dadas por las autoridades locales. Si hablamos del AVE, algunos de sus ramales en servicio o en construcción ven o verán circular escasos convoyes con apenas pasajeros tras las ventanillas.
¿Cómo no va a pensar un Ministro de Fomento serio en estos antecedentes a la hora de decidir infraestructuras de este calibre?. Todos los recursos destinados a estas inversiones que se han demostrado negativas, hubieran podido utilizarse en otras finalidades de mayor justificación social y económica que, sin ninguna duda, habrían restado violencia a los estragos de la crisis que nos azota, igual que azota a toda Europa. Seguro que miles de parados en Cantabria estarán de acuerdo con esta idea.
Hoy hay que dar respuestas para frenar la destrucción de empleo y tomar las medidas que el momento exige, aunque retrasen ilusiones o supongan sacrificios. Y para eso es necesario un gobierno fuerte y estable en España y en Cantabria. Quien se permita jugar con estas cuestiones, sencillamente no merece la confianza para gobernar nada en ningún lugar nunca.